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	<title>Gimnasio MR. MUNDO - 50 AÑOS</title>
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	<description>Gimnasio MR. MUNDO - 50 AÑOS</description>
	<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:50:24 +0000</pubDate>
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		<title>Entrenamiento por medio de vibraciones mecánicas</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:50:24 +0000</pubDate>
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Por: Julio Tous Fajardo y Gerard Moras Ferliú
De: www.efdeportes.com 



Vinculo de descarga del Articulo &#8220;Entrenamiento por medio de vibraciones mecánicas&#8221;









]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td align="left" valign="top">Por: Julio Tous Fajardo y Gerard Moras Ferliú</p>
<p>De: <a href="http://www.efdeportes.com" target="_blank">www.efdeportes.com </a></p>
<table border="0" width="88%">
<tbody>
<tr>
<td align="left" valign="middle">Vinculo de descarga del Articulo <a href="http://ista.com.ar/entrenamiento-vibraciones-mecanicas.doc" target="_blank"></a><strong><a href="http://ista.com.ar/entrenamiento-vibraciones-mecanicas.doc" target="_blank">&#8220;Entrenamiento por medio de vibraciones mecánicas&#8221;</a></strong></td>
<td align="left" valign="top"><a href="ista.com.ar/entrenamiento-vibraciones-mecanicas.doc" target="_blank"><img src="http://articulos.ista.com.ar/wp-content/uploads/2011/10/word.png" border="0" alt="" width="47" height="45" /></a></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
<td align="left" valign="top"><img class="alignnone size-full wp-image-4" title="vibracion-mecanica" src="http://articulos.ista.com.ar/wp-content/uploads/2011/10/vibracion-mecanica.jpg" alt="vibracion-mecanica" width="242" height="322" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
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		<title>Gasto calórico total y uso de las grasas como fuente de energía</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:49:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uv3624</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[No existe un ejercicio que pueda ser definido como, exclusivamente, “quemador de grasas” o “quemador de carbohidratos”. Además, si estamos interesados en optimizar el gasto calórico y uso de las grasas como fuente de energía, tal distinción es irrelevante e innecesaria. Durante el reposo, cada Caloría empleada para sostener las distintas funciones metabólicas del organismo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No existe un ejercicio que pueda ser definido como, exclusivamente, “quemador de grasas” o “quemador de carbohidratos”. Además, si estamos interesados en optimizar el gasto calórico y uso de las grasas como fuente de energía, tal distinción es irrelevante e innecesaria. Durante el reposo, cada Caloría empleada para sostener las distintas funciones metabólicas del organismo proviene de la combustión tanto de las grasas como de los carbohidratos. En el individuo normal se usa cerca de un 60% de grasas y 40% de carbohidratos para proveer la energía requerida por el cuerpo en reposo. Durante el reposo, se gastan cerca de 1,5 kilocalorías (kcal) o Calorías (Cal) por minuto (McArdle et al., 1991).</p>
<p>La mayoría de las personas creen que es necesario ejercitarse por, al menos, 20 minutos trabajando a baja intensidad para “quemar grasa”. Primero, echemos por tierra el mito de los 20 minutos. El “reposo” es, indiscutiblemente, una actividad cuyo nivel de intensidad, aunque extremadamente bajo, exige un cierto consumo submáximo de oxígeno. Un individuo es sumamente “aeróbico” durante el reposo y está empleando grasas para cumplir con estos requerimientos mínimos de energía (aproximadamente 1,5 kcal / minuto). Es evidente que no es esencial cumplir con un mínimo de 20 minutos de ejercicio aeróbico para comenzar a emplear la grasa como fuente de energía, dado que el 50-60% de la energía empleada durante la actividad de baja intensidad proviene de la combustión de la grasa. Debemos admitir que el reposo no representa un nivel de esfuerzo muy eficiente respecto al gasto calórico, aunque resulta evidente que la grasa constituye la principal fuente de energía.</p>
<p><img class="alignright size-full wp-image-14" src="http://articulos.ista.com.ar/wp-content/uploads/2011/12/gasto.jpg" alt="gasto" width="311" height="350" /></p>
<p>Según la actividad se aumente por encima del nivel de reposo, se sabe a ciencia cierta que se gastan más carbohidratos y menos grasas por cada caloría gastada. La mala interpretación de esta información a menudo conduce a conclusiones erróneas respecto a la intensidad óptima de ejercicio para maximizar el gasto calórico total y el de grasas.<br />
Otro factor necesita considerarse para comprender el panorama global. A medida que un individuo incrementa la intensidad del ejercicio que lleva a cabo, inhala y utiliza mayor cantidad de oxígeno. Cada litro de oxígeno utilizado corresponde a 5 Calorías gastadas o “quemadas”.</p>
<p>Hagamos un recuento de lo que tenemos hasta ahora y anexemos el “factor oxígeno”. Si bien es cierto que al incrementarse la intensidad del ejercicio, una menor proporción de las calorías gastadas provendrá de la combustión de las grasas, al final del ejercicio más intenso, más oxígeno habrá sido consumido durante un cierto tiempo. Más oxígeno consumido equivale a más calorías gastadas en total dada la relación descripta anteriormente de 5 Calorías por cada litro de oxígeno consumido. Por lo tanto, un porcentaje menor de calorías provenientes de la combustión de las grasas, multiplicado por un mayor gasto calórico total, hace que, en términos absolutos se “queme” una mayor cantidad de grasas.</p>
<p>Respondamos ahora a la pregunta: “¿es más importante el porcentaje de grasas “quemadas”, o el gasto calórico total?” En términos de pérdida de grasa, la mayoría de los expertos coincide en señalar que el porcentaje de grasa o carbohidratos gastados durante la actividad no es realmente importante. En cambio, lo que sí es trascendente es el gasto calórico total completado durante la actividad (Kaminsky et al.; Ballor, 1990).</p>
<address style="text-align: center;"><strong>MFS Douglas S. Brooks</strong></address>
<address style="text-align: center;"><strong>Aporte para la ISTA</strong></address>
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		<title>La importancia de la hidratación</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:48:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uv3624</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[Hoy sabemos que una correcta hidratación colabora con el sistema cardiovascular, mejora el trabajo muscular y optimiza el rendimiento. Por eso es importante que el entrenador personal pueda conseguir que sus alumnos consuman liquido antes, durante y después de la practica deportiva. Para ello, nada mejor que conocer cuales son las bases de la hidratación, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy sabemos que una correcta hidratación colabora con el sistema cardiovascular, mejora el trabajo muscular y optimiza el rendimiento. Por eso es importante que el entrenador personal pueda conseguir que sus alumnos consuman liquido antes, durante y después de la practica deportiva. Para ello, nada mejor que conocer cuales son las bases de la hidratación, como realizarla y sobre todo&#8230; practicarla uno mismo. Ningún ejemplo es mejor que &#8220;Mi Personal Trainer toma agua siempre mientras trabajamos&#8221;.</p>
<p><img class="alignright size-full wp-image-19" title="hidrata" src="http://articulos.ista.com.ar/wp-content/uploads/2011/12/hidrata.jpg" alt="hidrata" width="300" height="205" />El cuerpo humano funciona normalmente a 37 º C. Cuando realizamos actividades físicas su temperatura se eleva, poniéndose en funcionamiento diversos sistemas para controlar ese aumento de temperatura y así evitar que se dañen estructuras vitales.</p>
<p>Uno de estos sistemas es la transpiración. El sudor producido se evapora sobre la piel y al transformarse el agua en vapor, se disipa calor (aproximadamente 580 calorías por litro de sudor evaporado). El sudor no se evapora y cae del cuerpo (el que chorea), no es efectivo para disminuir la temperatura del cuerpo.</p>
<p>Si un deportista pierde, mientras entrena, el 2 % de su peso (1.4 kilogramos para un deportista de 70 kg. de peso), se produce una marcada disminución del rendimiento físico. Si la perdida se acentuara, podría sufrir desde lesiones y calambres hasta un golpe de calor.</p>
<p>Hay elementos que modifican la efectividad de la sudoración:<br />
Una alta temperatura ambiente hace necesaria una mayor refrigeración del cuerpo.<br />
La circulación de aire o viento aumentan la efectividad, mientras que el aire quieto y caliente disminuye la misma.<br />
Un alto porcentaje de humedad dificulta la evaporación.</p>
<p>Una persona que realiza actividad física genera calor y debe eliminarlo. Si esta en un lugar de alta temperatura expuesta al sol, épocas de alta temperatura y alta humedad, o en un ambiente cerrado, con escasa aireación, junto con otras personas que al transpirar saturan el aire de agua (aumenta la humedad ambiente), disminuye considerablemente la efectividad de la sudoración. Por eso es de suma importancia que toda persona que realiza actividad física sea asesorada sobre la importancia de la hidratación adecuada, ya sea cuando la realiza al aire libre o en un gimnasio.</p>
<p>Tenga en cuenta que la cabeza es una zona de alta cantidad de glándulas sudoríferas (aproximadamente 270 por centímetros cuadrados), así como los brazos (175 por centímetro cuadrado), y las piernas (130 por centímetro cuadrado). Esto debe observarse especialmente en los días de calor intenso, cuando un deportista concurre a un entrenamiento con pantalones largos, remera de manga larga, y un gorro de tela gruesa. Sugiera a sus alumnos el uso de ropa adecuada, de fibras livianas, y que permita una correcta evaporación. Algunas personas usan ropas impermeables o se abrigan excesivamente con la idea de que con esto pierden kilos de grasa ¡Nada mas alejado de la realidad! Lo que pierden es peso por deshidratación, el que recuperaran cuando, luego de la clase, tomen liquido. En una clase de actividad física gasta entre 300 y 500 calorías, y para reducir un kilo de grasa es necesario quemar de 7000 a 8000 calorías.</p>
<p>Tenga cuidado, evite que sus alumnos se deshidraten. Si hay deshidratación, la piel estará caliente, seca y no transpirara (no evaporara sudor), el organismo entonces no se refrigerara. Durante el ejercicio, en épocas de calor o ambientes calurosos, incorrectamente aireados, es común observar tasas de sudorasión de 1 a 2 litros. ¡Cuidado! Si usted es entrenador personal y realiza actividad física varias horas por día puede duplicar o triplicar esta perdida. Recuerde que su cuerpo es su elemento de trabajo. Usted no dejaría el radiador de su coche sin agua, y al igual que su coche, su cuerpo puede dañarse por falta de liquido, no pudiendo bajar la temperatura adecuadamente.</p>
<p>Por eso, a fin de contrarrestar estos peligrosos efectos, es necesario estar desprevenidos y realizar una correcta hidratación y reponer liquido antes, durante y después de toda practica deportiva (incluido el entrenamiento) según indica la Academia Americana de Medicina del Deporte.</p>
<table border="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td align="left" valign="top"><strong>Antes</strong></td>
<td align="left" valign="top">Un vaso de liquido 250 cm.3 media hora antes</td>
</tr>
<tr>
<td align="left" valign="top"><strong>Durante</strong></td>
<td align="left" valign="top">100 a 150 ml. para las mujeres y 150 a 200 ml. para los hombres, cada 15 a 20 minutos.</td>
</tr>
<tr>
<td align="left" valign="top"><strong>Después</strong></td>
<td align="left" valign="top">Un vaso inmediatamente después y uno cada media hora en la siguientes dos horas.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Los líquidos a consumir pueden ser variados. Si usted realiza una practica deportiva de menos de una hora de duración, con agua será suficiente. Si la actividad fuera muy prolongada, o muy intensa, puede recurrir a bebidas deportivas. Si el deportista estuviera llevando a cabo alguna dieta con calarías controladas, recuérdele que estas aportan calorías extras, y que debería entonces consultar con su medico o su nutricionista.</p>
<p>Los líquidos a ingerir deben estar fríos, a temperatura entre 4 a 10 º C, o sea, a temperatura ambiente o de la heladera, no congelados. No indique bebidas gaseosas, jugos concentrados o bebidas con alcohol.</p>
<p>Un deportista bien entrenado es mas eficiente en el uso de las sustancias en su cuerpo que uno que recién comienza. Por lo tanto, su sudor es proporcionalmente mas rico en agua y pierde, por esta vía, menor cantidad de minerales que la persona no entrenada o deficientemente entrenada. Es importante tener en cuenta estos datos para indicar una correcta hidratación en el primer día que se comienza una actividad física. Recuerde que la sed no es un buen indicador de la necesidad de liquido de su cuerpo.</p>
<p>La correcta reposición de líquidos beneficia tanto a los deportistas recreativos, como a los de alta competencia. No solo evita calambres, golpes de calor o lesiones, sino que permite una buena performance, una mejor recuperación y una vida mas saludable.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Dra. Patricia Silvia Torres</strong><br />
Aporte para la ISTA<br />
Investigadora en Dietética Deportiva en Deportes de Media y Alta Competencia.<br />
Médica especialista en Medicina del deporte (UBA).<br />
Médica Especialista en Nutrición (UBA).<br />
Colaboradora de los cursos de posgrados en ambas especialidades.<br />
Docente en el curso de Especialización y Perfeccionamiento Docente en la preparación física del deportista.<br />
Disertante en cursos nacionales e internacionales de nutrición aplicada al deporte.</p>
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		<item>
		<title>Aplicación de la psicología en el entrenamiento personalizado</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:47:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uv3624</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Tener una comprensión acerca de cuales son los motivos que llevan a las personas a participar en un plan de entrenamiento constituye un aspecto importante para la interacción entre el instructor y el participante. Ello facilitara emplear los motivos como fuentes de energía psicológica para lograr los cambios necesarios por medio del entrenamiento. Por ejemplo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tener una comprensión acerca de cuales son los motivos que llevan a las personas a participar en un plan de entrenamiento constituye un aspecto importante para la interacción entre el instructor y el participante. Ello facilitara emplear los motivos como fuentes de energía psicológica para lograr los cambios necesarios por medio del entrenamiento. Por ejemplo, si se trata de obtener una buena figura, el instructor podrá reconocer los cambios que se producen en el cuerpo del entrenado y de esa manera reforzar su interés en el programa.</p>
<p>Velar por el grado de motivación por el programa de preparaciones fundamental. Las transformaciones obtenidas por medio del ejercicio dependen sobre todo de la disposición a rendir en el entrenamiento. La minuciosidad en el cumplimiento de las tareas, la perseverancia y sistemacidad son los patrones mediante los cuales se obtiene el éxito en un programa de preparación. Cuando el participante vacila en ejecutar las acciones, o se muestra capaz de cuestionar las instrucciones y el plan, rompe con la sistematicidad en el trabajo de preparación. y podemos pensar que esto se debe a la disminución de la disposición para entrenar.</p>
<p>Diversos factores deben ser considerados para sostener de forma estable e intensa el interés por el entrenamiento. Uno de ellos es el empleo frecuente del reconocimiento del participante. Es mas importante señalar las buenas acciones que criticar los errores y las deficiencias.</p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-22" title="psico" src="http://articulos.ista.com.ar/wp-content/uploads/2011/12/psico.jpg" alt="psico" width="277" height="395" />Dicho reforzamiento o reconocimiento puede realizarse por medio de tres tipos de estímulos:</p>
<p>Psicológico: cuando satisfacemos las necesidades de reconocimiento personal del entrenado reconociendo la mejora en sus resultados.<br />
Simbólico: por medio de algún símbolo que lo distinga del resto de los practicantes gracias a sus magníficos resultados.<br />
Material: cuando, fruto de sus resultados, hacemos algún regalo de tipo material.</p>
<p>Los tres tipos de estímulos pueden estar integrados en uno solo.</p>
<p>Estos estímulos pueden responder a metas alcanzadas por Los practicantes en su programa de entrenamiento. Gran parte de lo que se realiza en dicho programa puede ser identificado como una meta. Los pesos necesarios a alcanzar en Los ejercicios de musculación, el tiempo para una carrera, la longitud de un salto, etc. Las metas pueden ser a corto, mediano y largo plazo. Las metas a corto plazo, que son aquellas que se relacionan con la sesión de ejercicio o con Los resultados durante una semana, parece ser las mas estimulantes para su cumplimiento. Las metas a mediano y largo plazo pueden ser útiles siempre que resulten del cumplimiento de metas a corto plazo, pueden abarcar Los resultados de un ciclo de preparación. o un año de trabajo. Es muy importante que el instructor siempre reconozca al participante cuando Este alcanza una meta. Si esta no es alcanzada pero el practicante ha realizado un esfuerzo notorio para alcanzarla, también se le debe reconocer su actividad. Lo importante es el esfuerzo, mas que el éxito o el fracaso en Los resultados de la actividad. Al establecer metas es muy necesario que el entrenador logre el compromiso del participante, y que este compromiso sea resultado de una comprensión del mismo. Las metas para un practicante pueden aparecer en lugares de exposición del gimnasio de manera que sean de conocimiento del grupo de entrenamiento, y se sustituyan en un compromiso publico. Este tipo de actividad puede estimular a muchos en cuanto a su disposición de entrenar.</p>
<p>En ocasiones pueden estar establecidas las metas, pero faltan elementos para llevar a cabo las acciones. En este caso se debe realizar algunas estrategias tendientes a estimular, por medio del pensamiento, al practicante. Por ejemplo, pensar en lo bien que se sentirá cuando logre sus metas, inhibir Los comentarios desalentadores u opuestos a las metas y Los resultados a alcanzar.</p>
<p>El Entrenador Personal tendrá siempre el énfasis de sus esfuerzos en mantener la disposición elevada por el entrenamiento. Por esta razón, sus relaciones con Los participantes deben ser afables, debe poseer, tanto cierto poder de persuasión, como la capacidad de colocarse n la situación en que se encuentran sus alumnos. Calor humano y empatía deben ser una norma de toda relación interpersonal.</p>
<p>En este tipo de actividad es necesario eliminar Los prejuicios y las sensaciones negativas que pueden derivarse del contacto con algunas personas. Es imposible que todos puedan caernos bien. Sin embargo, todos merecen el mejor trato. En esta coyuntura, el Entrenador Personal debe considerar siempre su papel como experto en relaciones interpersonales, siendo flexible y tolerante con sus discípulos a la vez de tener la capacidad para guiarlos en el proceso de enriquecimiento humano que surge de la practica sistemática del ejercicio.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Dr. Francisco Enrique García Ucha<br />
Aporte para la ISTA</strong></p>
<p style="text-align: center;">Licenciado en Psicología Egresado de la facultad de Psicología Universidad de La    Habana (1973).<br />
Doctor en Ciencias Psicológicas (ISCF &#8220;Manuel Fajardo&#8221;, 1986)<br />
Jefe del departamento de Psicología del Deporte del Instituto de Medicina del    deporte desde junio de 1986.<br />
Miembro de la Federación Cubana de Medicina del deporte.<br />
Psicólogo del seleccionado de Atletismo de Cuba desde 1974 a 1980.<br />
Psicólogo de la Delegación Cubana a Los Juegos Panamericanos y del Caribe de    1975, 1987 y 1991.<br />
Asesor en Psicología del Deporte de la ISTA (International Sports Trainers    Association).</p>
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		<item>
		<title>Cineantropometría, Estudio de Cadaveres en Bruselas, resultados y nuevos modelos</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:47:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uv3624</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Lic. francis Holway
Master of Science en Nutrición Deportiva
Asesor de la ISTA en Cineantropometría
ESTUDIO DE CADAVERES EN BRUSELAS:
En el espíritu de esta inquietud planteada por Behnke, investigadores canadienses y belgas decidieron realizar un estudio de composición corporal en cadáveres humanos. Las leyes belgas permitían que sus ciudadanos donen sus cadáveres (con fines de experimentación científica) [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Lic. francis Holway</strong><br />
Master of Science en Nutrición Deportiva<br />
Asesor de la ISTA en Cineantropometría</p>
<h2>ESTUDIO DE CADAVERES EN BRUSELAS:</h2>
<p>En el espíritu de esta inquietud planteada por Behnke, investigadores canadienses y belgas decidieron realizar un estudio de composición corporal en cadáveres humanos. Las leyes belgas permitían que sus ciudadanos donen sus cadáveres (con fines de experimentación científica) a las Universidades de su preferencia. Fue así que entre septiembre de 1979 y junio de 1980 se condujo este estudio con tres objetivos claros:</p>
<p>1. Ampliar la reducida base de datos sobre composición corporal en cadáveres humanos.</p>
<p>2. Someter los modelos actuales de estimación de la composición corporal a una validación directa.</p>
<p>3. Generar nuevos modelos de composición corporal a partir de los datos nuevos del estudio.</p>
<h2>METODOS Y SUJETOS:</h2>
<p>Luego de un estudio piloto en dos cadáveres, se llevaron a cabo un total de 25 disecciones cadavéricas (12 varones, 13 mujeres) en ancianos belgas de entre 55 y 94 años de edad. Los cadáveres seleccionados no habían sufrido procesos de catabolismo pronunciado previo a sus muertes, y estaban en buen estado.<br />
El estudio llevaba unos tres días por cadáver: el primer día el cadáver era marcado y medido antropométricamente. Luego éste era pesado hidrostáticamente y fotografiado con rayos-X. El segundo día y durante 10 a 14 horas tenía lugar la disección anatómica en tejidos cutáneo, adiposo, muscular, residual (órganos y vísceras) y óseo. En el tercer día estos tejidos eran pesados “en tierra” e hidrostáticamente para determinar sus densidades.</p>
<h2>RESULTADOS E IMPLICANCIAS:</h2>
<p>Los resultados fueron sorprendentes: sobre una muestra relativamente homogénea (ancianos belgas caucásicos) la variablidad entre proporciones de las masas-libres-de-tejido-adiposo fue la siguiente:</p>
<p>  MASA MUSCULAR 41.9 a 59.4 %</p>
<p>  MASA ÓSEA 16.3 a 25.7 %</p>
<p>  MASA RESIDUAL 24.0 a 32.4 %</p>
<p>Asimismo, la densidad de la masa ósea varió entre un 1.15 y 1.33 g/cm3.<br />
Estos descubrimientos demostraron claramente que las presunciones de constancia biológica de los métodos de dos componentes químicos, sobre todo HD, son totalmente inválidos y fuente de grotescos errores de estimación. Por ejemplo, con una variación de un desvío estándar de la densidad de la masa libre de tejido adiposo de 0.020 g cm3 (variación encontrada en cadáveres), el % GC puede variar entre un 8.33 y 25.96 % para alguien con una densidad corporal de 1.060 g/cm3!<br />
Esto invalida también todos los métodos que apoyan su “validez” en la HD. Paralelamente fueron invalidados los métodos de fraccionamientos de 4 componentes de Matiegka (1921) y Drinkwater y Ross (1988).</p>
<h2>LOS NUEVOS MODELOS:</h2>
<p>A partir de los datos aportados por el Estudio de Cadáveres de Bruselas, se generaron nuevas ecuaciones para estimar la composición corporal. Estas se calculan a partir de variables antropométricas: perímetros, diámetros, longitudes y pliegues. A diferencia de los métodos anteriores, estos modelos matemáticos cuentan con validación directa en cadáveres.<br />
Uno de los autores del estudio sobre cadáveres, el Dr. Alan Martin, desarrolló ecuaciones de regresión para la estimación de las masas muscular y ósea. Argumentó que en muchas ocasiones, como el deporte de elite, es más indicativo del rendimiento la masa muscular que la adiposa. Por ser ecuaciones de regresión, los datos que calcula son representativos de la muestra (ancianos belgas), y al medir atletas musculados se tiende a sobre-estimar la masa muscular. Tras analizar minuciosamente la problemática de la estimación de tejido adiposo a partir de la toma de pliegues cutáneos, el Dr. Martin decidió no diseñar una ecuación para este tejido.<br />
Uno de sus colegas en el estudio, el Dr. Donald Drinkwater, desarrolló un modelo interesante basándose en el cálculo de volúmenes geométricos de conos truncados a partir de variables antropométricas. Dichos volúmenes se multiplican por una constante de ajuste derivada de los datos cadavéricos. Este modelo calcula así las masas de piel, adiposo, músculo, hueso y residual, y permite una regionalización cuantitativa de los tejidos, de gran utilidad para los especialistas de las ciencias aplicadas al deporte. Lamentablemente las fórmulas se derivaron a partir de la medición de alturas proyectadas, técnica substituida hoy en día por longitudes segmentarias. Esto hace muy difícil su aplicación.<br />
Algunos años más tarde, en 1988, la Dra. Deborah Kerr (al igual que los Dres. Martin y Drinkwater también alumna del Dr. William Ross de la Sion Fraser University, Canadá) publica en su tesis de maestría una nueva versión de modelo de Fraccionamiento anatómico en cinco componentes. Se basa en la estrategia de proporcionalidad, tomando el modelo metafórico de referencia humana unisexuado (el Phantom), y calculando las masas corporales a partir de desvíos en relación al modelo. Permite una cuantificación total, pero no regional de los tejidos. Para probar el modelo, calculó las masas y el peso estructurado (suma de las cinco masa) a partir de datos antropométricos de 1669, sujetos de ambos sexos de edades entre 6 y 77 años, nivel de actividad física y morfología diferentes. Su fórmula fue capaz de predecir el peso balanza con un error de sobre-estimación del 1.8% en varones y 1.3% en mujeres, un coeficiente de correlación (peso balanza vs peso estructurado) de 0.987, y un error de estimación estándar (SEE) de 3.0 kg. Dentro de estas muestras se encontraban los 25 cadáveres de Bruselas.<br />
Unos pocos años más tarde, el neocelandéz Michael Marfell-Jones, también alumno de Bill Ross, realizó otras seis disecciones cadavéricas (3 varones y 3 mujeres) en Bélgica junto con Jan Clarys. Esta vez la disección fue diferente: se realizó una segmentación de los componentes menores de los miembros superiores e inferiores con el fin de aportar datos para utilizar en biomecánica. De este estudio resultaron ecuaciones de regresión para la estimación de masas segmentarias.<br />
En el año 2000 Lee y colegas publicaron una nueva ecuación antropométrica para el cálculo de la masa muscular.</p>
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		</item>
		<item>
		<title>La disposición de los deportistas a rendir en el entrenamiento y la competencia.</title>
		<link>http://articulos.mistermundo.com.ar/?p=3</link>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 14:45:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uv3624</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Autor: Dr. Francisco García Ucha 
Resumen: En este trabajo se expone los diferentes aspectos que caracterizan a los deportistas que tienen una baja disposición a rendir en los entrenamientos y las
competencias. Se describe el entramado de la disposición con los procesos cognitivos y afectivos y otras formaciones de la personalidad. Las señales de comportamiento que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Autor: Dr. Francisco García Ucha </strong></p>
<p><strong>Resumen:</strong> En este trabajo se expone los diferentes aspectos que caracterizan a los deportistas que tienen una baja disposición a rendir en los entrenamientos y las<br />
competencias. Se describe el entramado de la disposición con los procesos cognitivos y afectivos y otras formaciones de la personalidad. Las señales de comportamiento que permiten su valoración, así como las recomendaciones para el<br />
posible manejo de esta deficiencia en los deportista.</p>
<p>Soy entrenador de fútbol. Tengo un problema con un jugador. A este jugador lo considero con una buena capacidad técnica. Valioso para el equipo, categoría,<br />
etc&#8230; No es que fuese un jugador que siempre ocupará el grupo regular pero jugaba bastante en el equipo. Ahora lo veo falto de motivación, juegue el tiempo que juegue. El otro día por poco provoca la derrota del partido cuando salió<br />
al campo. Dejándose ir, sin ataque ni defensa. Como queriendo que perdiéramos el partido.<br />
¿Qué debo hacer?. Creo que a este jugador le falta mucha madurez. Pero yo no entiendo. Se trata ante todo de un problema de disposición del<br />
deportista a rendir en el entrenamiento y la competencia.</p>
<p><strong>Si Ud. es entrenador le interesará conocer:</strong></p>
<p>¿Qué es la disposición?.<br />
¿Cómo se integra a otros procesos psicológicos?.<br />
¿Cómo conocer si un deportista tiene una disposición adecuada o no para rendir en entrenamiento y competencias?.<br />
¿Qué orientaciones existen para enfrentar la falta de<br />
disposición?<br />
Definición del concepto: La disposición representa nuestras tendencias u orientación hacia una cosa, tarea o persona. En este caso, es un estado subjetivo de preparación para la acción.<br />
La disposición envuelve características que incluyen aspectos corporales del comportamiento. Tal como los gesto, posición del individuo, que va vinculada a un estado de animo y que se manifiesta por la actitud corporal.</p>
<p>La disposición es el resultado de una tendencia duradera de los procesos de motivación.Estos procesos le dan orientación, dirección e intensidad al comportamiento del deportista.</p>
<p>La disposición no se encuentra aislada en la esfera psicológica del deportista sino se integra y es resultado de creencias y formas de asimilar y darle valor de manera activa a las tareas deportivas.</p>
<p>Las dificultades que enfrentan los entrenadores con los deportistas en las sesiones de entrenamiento y competencia relacionadas con la disposición a rendir ocupan una parte importante de su tiempo y conllevan un número determinado de tensiones que afectan tanto al deportista como al entrenador.</p>
<p>El 60 % de los deportistas que abandonan el deporte lo hacen quejándose de la dureza del entrenamiento y del trato que reciben del entrenador durante los mismos. Esta situación deja a veces una huella tan profunda en el participante que puede incluso inhibirlo para volver a realizar deporte durante toda su vida.</p>
<p>Los entrenadores del mismo modo destacan que muchos de los deportistas que abandonan el deporte no tenían capacidad para resistir el esfuerzo y que eran blandos y débiles. Nos encontramos en un área donde todo el mundo parece tener razón y donde resulta muy importante que el entrenador tenga la capacidad para poder influir sobre los deportistas.</p>
<p>Cualquiera que sea el grado de rendimiento en que se encuentre el deportista desde el deporte infantil hasta el deporte elite de jóvenes o adultos, si el deportista entrena tiene grandes garantías para obtener resultados en competencias. Todos los que exhiben una respuesta positiva<br />
al entrenamiento llegan a tener resultados notorios en sus actuaciones.</p>
<p>T. Orlick, (1986) señala que una de las características más estables de los deportistas que alcanzan elevados rendimientos se relaciona con el grado de compromiso por el deporte. Entendiendo por compromiso esforzarse para<br />
entrenar más duro y más tiempo.El compromiso puede ser identificado en muchos aspectos con la disposición a rendir.Al respecto, plantea que el compromiso y el autocontrol son la llave de la auto excelencia.</p>
<p><strong>Escala de compromiso personal:</strong> T. Orlick, (1986) recomienda encuestar a los deportistas respecto a su grado de compromiso. Para ello emplea una escala de compromiso personal por el deporte que se describe a continuación: Ubica la importancia de tu deporte en la siguiente escala<br />
de 1 al 10. Un 10 indica que es la cosa más importante en tu vida ( alto compromiso); un 1 indica que no es muy importante en general (bajo compromiso) y un 5 indica un punto medio entre los dos.</p>
<p><strong>¿Cuán importante es tu deporte para ti?</strong><br />
No muy importante 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 La cosa más importante en mi vida.<br />
Mediante esta escala T. Orlick, (1986) encontró que cuando un grupo grande de maratonistas respondió a su escala de compromiso, se hizo evidente que para quienes correr era lo más importante (puntuaciones de 9 y 10) fueron los corredores de mejor resultado.</p>
<p>En la medida en que decrecieron las puntuaciones de compromiso, la ejecución decreció proporcionalmente. Lo mismo fue cierto para deportistas en otros deportes. Resultados similares fueron encontrados por el autor de<br />
este trabajo en estudios con deportistas cubanos y peruanos. F. García Ucha, (2000, 2001). Al respecto, podemos señalar que entre los factores que intervienen en las respuestas del deportista al entrenamiento, el factor psicológico, en este caso, la forma que el deportista interpreta las tareas a realizar y la capacidad de regulación de su comportamiento.</p>
<p>La valoración subjetiva por el deportista del entrenamiento y la competencia se produce sobre la base de las reflexiones del deportista apoyadas en sus experiencias sobre situaciones iguales o parecidas en las<br />
que participó y cuando al mismo tiempo evalúa sus propias potencialidades y recursos. Aquí juegan un papel regulador los motivos y aspiraciones,<br />
los sentimientos y emociones del deportista. En este sentido, la disposición a rendir en entrenamiento y competencia es una de las variables más importantes dentro de la actividad deportiva.</p>
<p>Hay que destacar que la disposición a rendir en el entrenamiento implica a toda la personalidad del deportista y mediante ella se logra la regulación de su comportamiento durante la actividad.</p>
<p>A partir del grado de disposición a rendir en el entrenamiento y la competencia el entrenador encontrará varios tipos de deportistas, a saber:<br />
Los que entrenan bien y compiten bien. Estos no constituyen un problema de disposición para el entrenador.</p>
<p>Los que entrenan bien y compiten mal. Aquí se pueden plantear algunas hipótesis a verificar:<br />
- El problema puede tener su origen en la calidad de las cargas de entrenamiento,<br />
- El desarrollo alcanzado por el deportista en la etapa anterior, el cual puede ser insuficiente.<br />
- Problemas de orden psicológico, debido a una baja disposición a rendir en la competencia o el deportista no puede enfrentar el estrés de la competencia, bien por su grado de ansiedad o por miedo.</p>
<p>Los que entrenan mal y compiten bien. Casi siempre son deportistas con cualidades extraordinarias, verdaderos talentos. Al no entrenar de forma adecuada limitan su vida deportiva, ya que están expuestos a sufrir lesiones como consecuencia de la intensidad o el volumen de la carga en la competencia. También, está a expensa de que aparezcan enfermedades relacionadas con el ejercicio intenso ejecutado sin la correcta preparación para su realización, etc.</p>
<p>Los que entrenan mal y compiten mal. Estos tiene el potencial, si fueron bien seleccionados para el deporte, que aun no se ha actualizado debido a que carecen del entrenamiento adecuado el cual rechazan realizar de forma correcta. Aquí hay que considerar el hecho de que si se encuentran en el deporte se debe a que existen posibilidades para alcanzar los rendimientos requeridos.</p>
<p>Un tipo u otro de deportista pueden cambiar su actitud de rendir ante determinadas condiciones.El cambio en la disposición a rendir puede tener diferentes causas. En ello desempeña un papel de importancia la valoración<br />
subjetiva acerca de:<br />
Las posibilidades de éxito o el fracaso en competencia,<br />
La ocurrencia de lesiones o accidentes,<br />
Medidas disciplinarias consideradas injustas,<br />
Actuación incorrecta de los árbitros,<br />
Las relaciones con los entrenadores,<br />
El clima psicosocial del entrenamiento,<br />
La aparición de alguna actividad de interés no relacionada con el deporte.<br />
En síntesis, la modificación de la disposición a rendir en el entrenamiento o la competencia depende del estado físico y psicológico del deportista, por ejemplo, la fatiga, el cansancio, las variaciones en la intensidad de los motivos por entrenar, y los estados de ánimo negativos.</p>
<p>Autores clásicos en Psicología del Deporte como B. Ogilvie, y T. Tutko, (1966) señalan al respecto: &#8220;Una de nuestras constataciones más formales en lo que conciernen las cualidades emocionales de los deportistas de gran clase, es que éstos son fáciles de entrenar. Hemos visto pocas excepciones durante nuestros estudios con deportistas de las principales disciplinas deportivas, por lo que debemos concluir con lo siguiente: la disponibilidad para ser entrenado constituye una de las cualidades más esenciales para quien desea realizar hazañas&#8221;.</p>
<p>En suma, la manera mediante la cual un deportista se adapta al entrenamiento resulta de una mezcla juiciosa de tres características de la disposición para rendir en el entrenamiento:<br />
Su necesidad de orden.<br />
Su capacidad para respetar y establecer confianza en su entrenador.<br />
Su necesidad de autodeterminación.</p>
<p>A ello, debemos agregar su orientación a mantener su estado psicológico de forma positiva, enfrentar las situaciones que aparecen en el entrenamiento de manera conveniente a la obtención de los objetivos propuestos, incluyendo sus decisiones y valoraciones de las tareas.</p>
<p>De esta forma, la disposición a rendir en el entrenamiento posibilita que el deportista asuma las tareas a realizar decidiendo esencialmente los efectos del entrenamiento y el proceso de adaptación al mismo.</p>
<p>A pesar de la importancia de la disposición para rendir en el entrenamiento y la competencia, encontramos un número apreciable de deportistas que no realizan su mayor esfuerzo en la unidad del entrenamiento o en la competencia. Estos deportistas en no pocas oportunidades reconocen que su disposición para rendir en el entrenamiento y la competencia es pobre.</p>
<p>No obstante, la observación de sus actuaciones nos brinda la clave para conocer la carencia de disposición. Las señales más comunes de que el deportista tiene una baja disposición a rendir en entrenamiento fueron descritas por B. Ogilvie, y T. Tutko, (1966) consisten en:<br />
Tendencia marcada a evitar los contactos con el entrenador, incluso cuando resulta de interés del propio deportista. Mientras el entrenador imparte sus instrucciones los deportistas prestan atención a otras cuestiones, inclusive miran en dirección contraria a donde se encuentra el entrenador, y no responden a las preguntas que hace el mismo o lo hacen con monosílabos. Cuando interactúan con el entrenador tienden a la argumentación estéril, de una forma frecuentemente muy agresiva.</p>
<p>El entrenador constata que debe repetir con frecuencia sus instrucciones para que sean comprendidas o cumplidas.<br />
El deportista se apoyará en otras referencias con vistas a llevarle la contraria a los argumentos de entrenador, sobre todo acerca de los medios a emplear en el entrenamiento, la repetición de los ejercicios, los intervalos de descanso y el orden de realización de las actividades en la sesión de entrenamiento.</p>
<p>Estos deportistas con frecuencia se inclinarán hacia la búsqueda de apoyo y de instrucciones con antiguos entrenadores u otros especialistas que resulten contraria a lo planteado por el entrenador.</p>
<p>Se oponen al programa de entrenamiento definido por el entrenador porque:<br />
- No lo encuentran bueno.<br />
- Piensan que no responde a sus necesidades particulares.<br />
- Manifiestan que pueden llegar a perjudicarlos, en el sentido de &#8220;aflojarlos&#8221; o de producirle lesiones y otros daños físicos.</p>
<p>Intentan probar defectos personales a su entrenador. Le pondrán rudamente a prueba buscando su punto débil. Por medio de, la desconfianza en los entrenadores justifica la no-realización de esfuerzos volitivos tendientes al cumplimiento de las tareas de entrenamiento.</p>
<p>Protestarán hasta el aspecto más insignificante de las recomendaciones del entrenador, recurriendo a oscuras referencias extraídas de publicaciones llamadas especializadas para juzgar la veracidad de sus planteamientos.</p>
<p>La evidencia de su forma desorganizada de actuar en el entrenamiento resultará probada por simple observación. Por ejemplo:<br />
- No son puntuales, llegando más tarde a las actividades.<br />
- Descuidan la vestimenta y los equipos puestos a su disposición.<br />
- Tienen dificultades para regirse por un plan de entrenamiento.<br />
- Tienen una fuerte tendencia a &#8220;dejarse caer&#8221; cuando se cuenta mucho con ellos en las tareas del deporte. Estos deportistas no sólo tendrán problemas con el entrenador sino de igual forma con sus ayudantes, por ejemplo, el preparador físico o el medico del equipo y el resto de los deportistas, sobre todo aquellos de mayor status por su experiencia, por muestra, el capitán del equipo o incluso aquellos que tienen más bajo status debido a su pobre experiencia en el deporte.</p>
<p>Lo planteado con anterioridad se circunscribe a los patrones de comportamiento de los deportistas con baja disposición a rendir en el entrenamiento y competencia. En nuestro trabajo, se pudo verificar que los deportistas que de manera estable presentan una disposición baja a rendir en los entrenamientos y competencias muestran una configuración psicológica que es fruto de su propia concepción del mundo lo que hace mucho más difícil el cambio hacia un grado elevado de disposición a rendir.</p>
<p>Así, por ejemplo, los deportistas con baja disposición para rendir se muestran distraídos con frecuencia, no tienen un sentido de responsabilidad y pertenencia al equipo del cual forman parte. Los aspectos organizativos<br />
de las distintas actividades relacionadas al régimen de entrenamiento y competencia pueden resultarles indiferentes hasta el punto de estar &#8220;despistados&#8221; en medio de una competencia.</p>
<p>Los deportistas con una elevada disposición a rendir expresan más sentimientos positivos, emociones sanas, concentración y sirven de apoyo en casi todos los momentos de la actividad, sea esta el entrenamiento o la<br />
competencia.</p>
<p>Los deportistas con una pobre actitud para entregarse a las tareas deportivas en entrenamiento y competencia no son felices y son victimas de ellos mismos, aunque rápidamente culpen a otros o a las circunstancias cuando se le habla sobre su inaceptable comportamiento:<br />
- Abandonan su libertad.<br />
- Esperan que el mundo los haga felices y esto no sucede con frecuencia y cuando sucede no dura mucho.<br />
- Ellos piensan que se lo merecen todo.<br />
- No tienen la fuerza y la auto disciplina para tratar de cambiar.<br />
- Por tanto, también sufren como consecuencia de sus malos hábitos.</p>
<p>Las mejores actitudes aparecen en los deportistas que se auto comprenden y entienden el deporte. Ellos son desinteresados en lugar de egoístas, se concentran en su propio comportamiento en lugar de &#8220;en que le pasa a ellos&#8221;.</p>
<p>En la solución de este problema el entrenador debe jugar el papel de motivador.</p>
<p>En nuestro análisis de la disposición a rendir en entrenamiento y competencia se impone llevar una determinada metodología en las acciones a realizar, donde la ayuda del psicólogo del deporte es fundamental en la posible solución de estos problemas y se requiere conocer los aspectos siguientes:<br />
Identificar las características psicológicas del deportista.<br />
Intensidad de los motivos para la participación deportiva.<br />
Grado de aspiración.<br />
Autovaloración de su condición como deportista.<br />
Desarrollo de su voluntad.<br />
Evaluación de la relación entrenador deportista.<br />
Evaluación de las condiciones del deportista.<br />
Grado de entrenamiento.<br />
Estado de salud.<br />
Capacidad de recuperación y régimen de descanso.<br />
Alimentación.<br />
Impacto del contexto social y natural sobre el deportista.</p>
<p>La influencia del entrenador sobre el deportista en las sesiones de entrenamiento debe ir dirigidas a:<br />
Reducir los efectos negativos de la carga de entrenamiento.</p>
<p>Acrecentar las cualidades psicológicas del deportista para que logre alcanzar los rendimientos propuestos dentro del plan de preparación.</p>
<p>Perfeccionar el grado de entrenamiento incrementando las capacidades físicas, técnicas y tácticas del deportista.</p>
<p>Para llevar a cabo esta influencia debe tener en consideración:<br />
Los objetivos, contenidos e importancia del entrenamiento a realizar.<br />
El grado de entrenamiento y desarrollo de las cualidades psicológicas del deportista.<br />
El estado psicológico que presenta el deportista.</p>
<p>Es necesario comprenden que a veces la falta de disposición para rendir puede deberse a:<br />
La disposición del deportista depende de los obstáculos que tiene para comprender la situación, la tarea deportiva y las dificultades que tiene en hacer un plan de acción.</p>
<p>Para algunos deportistas, cuanto mayor complejidad y problemas encuentra en la tarea y en las condiciones de su realización existe mayor probabilidad de fracaso, por tanto su grado de esfuerzo puede disminuir. Mientras que<br />
si la situación permite accesibilidad con objetivos simples y claros, se tiende al éxito.</p>
<p>Si el deportista no comprende la tarea deportiva o no sabe elaborar un plan de acción para su abordaje, la tendencia es hacia la ineficacia resolutiva; mientras que, si interpreta coherentemente la actividad y planifica su conducta, logra un mayor control de sí mismo y de resultados apetecidos.</p>
<p>Si la tarea deportiva es muy difícil de ejecutar y no se tiene el repertorio físico, técnico y táctica, la probabilidad de resolución positiva es mínima. Al contrario, si esta entrenado para ejecutar cierto tipos de operaciones y acciones, complejas o no, así como disponer de un repertorio flexible y polifacético, propicia resoluciones más adaptativas.</p>
<p>No todos los deportistas tienen condiciones para que se logre modificar su disposición a rendir en entrenamientos y competencias.<br />
Los mejores resultados se presentan en aquellos que se caracterizan por:<br />
1. Grado de Educación.<br />
2. Responsabilidad personal y social.<br />
3. Capacidad para tomar relaciones internacionales.<br />
4. Motivación para cambiar.</p>
<p>De las intervenciones más empleadas para estimular la disposición a rendir en entrenamiento y competencia se tiene:<br />
El establecimiento de metas. R. Mark, (2001), y H. K. Hall, (2001)<br />
Orientación a la acción. J. Kuhl, J. (1989) y J. Kuhl, y<br />
J. Beckman, (1992).<br />
Refuerzo Positivo. H. Valdés. (1996).<br />
Sugestión indirecta. G. D. Gorbunov. (1988).<br />
Terapia breve. El uso de directrices. F. García Ucha (2002).</p>
<p>Muchas de estas técnicas de intervención están exhaustivamente desarrolladas en la literatura en Psicología del Deporte y son de dominio de los psicólogos y hasta de entrenadores.<br />
Aunque ellas no agotan todos los recursos que la creatividad de los especialistas pueden llegar a desarrollar en un problema tan crucial para el correcto desarrollo de muchos deportistas.</p>
<p>A nuestro modo de pensar si las estadísticas fueran utilizadas con más precisión seguramente tendríamos conciencia más clara del gran potencial humano que se pierde en el deporte como consecuencia de la falta de disposición para rendir.</p>
<p><strong>Bibliografía:</strong><br />
García Ucha, F. Motivación del deportista peruano.<br />
Universidad San Martín de Porres. Escuela Profesional de Psicología. W C Servicios Gráficos S. R. L. 2000.<br />
García Ucha, F. Conferencia Plenaria: La motivación en deportistas. VI Jornada Científica Nacional de Ciencias Aplicadas a La Educación Física los Deportes y la Recreación. Colombia 2001.<br />
García Ucha, F. La Terapia breve en la solución de problemas psicológicos en el entrenamiento y la competencia. No publicado. 2002.<br />
Gorbunov, G. D. Psicopedagogía del Deporte.<br />
Vneshtorgizdat. Moscú. 1988. p. 63 64.<br />
Kulh, J. Motivation and Intention processing: A new look at decision making, dynamic change and action control. In: R. M. Sorrentino y E. T. Higgins. (Eds). The Handbook of motivation and cognition. (vol. 2). New York. Grulford Press. 1989.<br />
Hall, H. K.; Goal setting in sport and physical activity: tracing empirical developments and establishing conceptual direction. In, Roberts, G .C. (ed.), Advances in motivation in sport and exercise, Champaign, Ill., Human<br />
Kinetics, c2001, p.183-233;357-415.<br />
Kuhl, J. and Beckman, J. (Eds.). (1992). Volition and personality: Action and state-oriented modes of control.<br />
Göttingen: Hogrefe and Huber.<br />
Mark, R.; Goal Setting. Australian shooter (Adelaide, Aust.); July 2001; vol. 3; iss. 6; pp. 28<br />
Ogilvie, B. &amp; Tutko, T. Problem athletes and how to handle them. London: Pelham Books. 1966<br />
Orlick, T. Psyching for Sport Mental Training for Athletes Champaign, Illinois, Leisure Press 1986.<br />
Valdés Casal, H. Personalidad, Actividad Física y Deporte.<br />
Ediciones Kinesis. Primera edición. 1996</p>
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